Quien cruzó
la frontera sabe que en Brasil el clima, la música y el buen humor de la gente se
contagian de manera rápida. En Buenos Aires, hay dos lugares atendidos
por brasileños que ofrecen sus comidas típicas.
Boteco do Brasil. Este pequeño restaurante,
ubicado en Bonpland y Niceto Vega, abrió hace poco más de un año de la mano de
la brasileña Leila y su socia argentina, Paola. La cocinera del lugar,
Fernanda, es de Río de Janeiro. Leila, oriunda de San Pablo, es diseñadora de
indumentaria y asegura que abrió el local como una forma de congregar a los
brasileños que estaban de paso o viviendo en Buenos Aires.
El plato más emblemático que se sirve
en el restaurante es la Feijoada (porotos negros con carne y chorizo,
acompañado con arroz, acelga salteada, farofa y banana). También sugerimos
probar el Prato Feito Carioca (arroz, porotos, carne, huevo, farofa y papas
fritas) y el Strogonoff (de carne o pollo con salsa rosa y champiñones).
También son populares las moquecas, un
plato hecho a base de pescados. En Boteco, se recomienda la moqueca de camarón
(que viene con una salsa a base de leche de coco y aceite dende). El
acompañamiento de este plato, y de todos los otros, es el arroz, una costumbre
que viene de los pueblos africanos.
En
el local se ofrece a su vez una gran variedad de jugos de frutas como el
maracuyá, el mago, la guayaba y el açaí. También hay tragos con alcohol,
como la caipirinha o el batido de coco con cachaça, mango y naranja. De
postre, se puede pedir un manjar branco (flan de coco con salsa de ciruela),
mousse de maracuyá, pudim con leche condensada, beijinhos o brigadeiros.
En Boteco
(que significa “bodegón”) se organizan “tardes de novela” todos los días. Allí
acude un grupo de diez chicas y señoras del barrio a ver la novela de la tarde
en el televisor del lugar. Los domingos al mediodía, además, hay música
brasileña en vivo.
Nuestra segunda opción es Me Leva Brasil. En el corazón de
Palermo, plaza Armenia, hace diez años funciona un restaurante brasileño
inaugurado por Horacio, argentino, y su esposa María Silvana, oriunda de
Fortaleza.
El restaurante ofrece la
clásica Feijoada y un amplio menú que incluye entradas típicas como las
Coxinhas (un aperitivo relleno de pollo), el Frango a passarinho (trozo de
pollo frito com ensalada) o el Acarajé (bola frita con masa de feijão y
relleno de langostinos).
Entre los platos principales, se recomiendan las Moquecas de peixe
o camarão, el Arrumadhino (porotos con salsa criolla, mandioca
frita, carne seca y arroz) o el Bobó de camarão (camarón con aceite
de dende y leche de coco). De postre hay exquisiteces como el Romeo y Julieta
(queso con dulce de guayaba) y açaí na tigela en tazón, además de cocadas,
quindins, beijinhos y brigadeiros.
Aquí todas las comidas se sirven con arroz, algo muy representativo de
la región nordeste de Brasil. En la cocina, utilizan mucho el ajo, el aceite de
dende y la leche de coco.
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