Felicidad
es un pequeño resto ubicado en la zona de la imprenta. El concepto es ingenioso
y simple, los platos elaborados en el momento con sabores orgánicos y un
servicio atento de pocas personas que lo hacen sentir a uno como en casa.
De
afuera dice poco, un par de mesas en la vereda y una fachada verde con un
ventanal hacia el interior; que para variar tampoco tiene grandes maravillas más
que algunos cuadros modernos y una escalera que sube al segundo piso. Lo que
cautiva es la comida, una carta con elecciones para cualquier hora del día con
maravillosas propuestas para desayunos, almuerzos o cenas.
Para
comenzar siempre invitan con un poco de humus de la casa acompañado con panes
elaborados en el lugar, que se puede acompañar con una entrada a elección o
pasar directamente a los platos principales. Felicidad se caracteriza por sus sándwiches,
wraps y ensaladas al mediodía y una carta más amplia que cuenta con opciones de
yakimeshi, carnes y pescados a la noche. Todos los platos son abundantes, por
lo que no hay que tener temor a compartir y quedarse con hambre.
El
lugar también ofrece muy buena pastelería para las mañanas y las tardes,
limonadas con jengibre y menta, licuados y smoothies de todas las variedades.
Por si fuera poco sumaron a su servicio la venta de mermeladas caseras y los
aderezos de las ensaladas para que uno también pueda disfrutar de sus
exquisitos sabores en casa.
Es
una opción en la que uno paga por lo que obtiene, ni más ni menos, con un
servicio agradable y ubicado en una de las mejores zonas de buenos aires.